Juan Ucelli: “El costo productivo, pero fundamentalmente social, es altísimo para productores porcinos”

Juan Ucelli: “El costo productivo, pero fundamentalmente social, es altísimo para productores porcinos”

 

En su última editorial, el ingeniero Juan Uccelli sostiene con claridad la disconformidad sectorial: “Desconocer o minimizar la coyuntura, problema de los funcionarios, genera un problema real y actual. Hay productores que hoy no tienen plata para comprar maíz, para darles de comer a sus cerdos y muy poco le importa lo que hagamos dentro de 4 años.

Y no son 1 ó 2, son miles en todas las provincias. El costo productivo, pero fundamentalmente social, es altísimo. Cambiemos para mejor, no para echar gente del campo. La coyuntura Sí importa, encontrar una solución Sí se puede”.

También la producción de pollos está complicada. Empresarios del sector declararon en los últimos días precios de venta a salida de fábrica por debajo de los costos. Así lo explicó recientemente Roberto Domenech, el presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas: “El costo del pollo puesto en puerta del frigorífico es de $29 más IVA, pero nos pagan $27 más IVA por kilo, en tanto el precio al consumidor ronda los $35/42″, dependiendo del canal comercial y del producto.

Quizá sean las avícolas las más afectadas por el daño que el clima causó a la cosecha gruesa, ya que la dieta contiene cerca de 30% de soja. “El problema es serio, los rechazos son importantes y es difícil conseguir soja con la calidad necesaria. En el caso del maíz el gran problema es hacerse de la mercadería”, explicó Domenech.

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La producción de carnes se ve afectada, como vinimos señalando, por diferentes cuestiones que tienen que ver con lo productivo, a lo que se agrega el escaso margen de maniobra de la demanda interna, que se encuentra sobre abastecida y que todavía no acusa recibo de una paritaria que este año promete perder una vez más la carrera contra la inflación.

Ese escenario era el previsto hace pocos años por los referentes de las tres producciones que acordaron, cuando se conformó la Mesa de las Carnes, la necesidad de apuntalar las exportaciones del sector vacuno para liberar espacio en la mesa de los argentinos y que se pudiera colocar mejor la carne de pollos y cerdos. Y si bien las ventas al extranjero de carne vacuna aumentaron de forma significativa, no son lo suficientemente dinámicas como para sostener los precios del consumo local.

Entre otras cuestiones porque la carne que se exporta no es la misma que queda para el mercado interno. La exportación se queda por estos meses con cerca del 15% de la producción nacional de carne, pero se lleva los cortes de vacas y novillos que tienen poca aceptación en los grandes centros urbanos que definen el ingreso a toda la cadena cárnica.

Pero más allá de las pálidas, en el sector hay cierto optimismo y perspectivas de un segundo semestre mejor. En cuanto a los costos, se descuenta que el precio del maíz seguirá alto, que aumentarán otros insumos como combustibles y energía; pero por otro lado se espera que los precios de las categorías de consumo liviano y los novillos reaccionen en los últimos meses del año.

Una vez superado el pico de ofrecimientos, que se produciría entre julio y octubre/noviembre, aunque muchos feedloteros consideran que debido a las características que tuvo el encierre y a los problemas de barro que tienen los corrales por las lluvias de abril, se reduciría la presión de la sobreoferta.

Por otra parte, se espera que un achique en la oferta de vacas que se estuvieron vendiendo de forma anticipada. En el segundo semestre habrá un faltante de esa categoría, cuya faena termina en gran medida en China, cliente que se mantendrá firme.

En cuanto a la invernada, que según los operadores se comercializó de forma anticipada y con un volumen de ventas que superó en un 40% a lo vendido a igual época de 2017, es muy probable que comience a escasear anticipadamente y que en julio ya se vean precios superiores a los actuales.

Los embarques de carne vacuna en abril sumaron 36 mil toneladas peso-res con hueso, según un informe del consorcio de exportadores ABC. El incremento fue del 57%. En tanto, la facturación aumentó pero menos, en este renglón el incremento fue de 47%.

“El precio medio de las exportaciones retrocedió ligeramente. A nivel de los diferentes rubros no hubo cambios significativos y pueden ser vinculados con la composición de los embarques y con una mayor participación de destinos de menor valor unitario” explicó Mario Ravettino, presidente del consorcio ABC.

En el mes comentado el valor total facturado en concepto de carnes bovinas fue de 134 millones de dólares, 47% por encima al de doce meses atrás. Una buena noticia entre tantas malas. Habrá que seguir apostando fuerte a la exportación.

Fuente: elsitioporcino.com

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