Evaluación de la eficacia de RHINISENG en una granja con problemas de rinitis atrófica no progresiva asociados a Bordetella bronchiseptica

Evaluación de la eficacia de RHINISENG en una granja con problemas de rinitis atrófica no progresiva asociados a Bordetella bronchiseptica

Autores: Almudena Sánchez-Matamoros, Alba Martos, Antonio Martínez-Abarca, Oriol Boix, Francisco José Pallarés y Ramón Riquelme
Fuente: Hipra
Publicado originalmente en Revista Suis, Mayo de 2017

La rinitis atrófica (RA) es una enfermedad infecciosa bacteriana de gran importancia para la producción porcina por su alta prevalencia a nivel mundial, capacidad de persistencia y transmisión, así como por las pérdidas productivas y los costes de tratamiento asociados. La RA regresiva (RAR) o no progresiva (RANP) es la forma leve o moderada de la enfermedad; el agente responsable es Bordetella bronchiseptica.

Los lechones durante la lactación o la transición muestran los signos clínicos y las lesiones macroscópicas características de esta forma de la enfermedad. Esta bacteria también podría estar involucrada en la forma grave de la enfermedad, la RA progresiva (RAP), infectando de manera concurrente con cepas toxigénicas de Pasteurella multocida, y además actúa como factor predisponente para otras patologías.

En los últimos años la principal estrategia de prevención frente a la RA ha sido el uso profiláctico de antibióticos. Sin embargo, esta práctica está siendo cuestionada debido al riesgo de desarrollo de resistencias frente a los antimicrobianos de uso masivo y podría contravenir la nueva legislación europea de reducción del uso de antimicrobianos en la producción animal, orientado a un uso prudente de los mismos.

En este escenario la prevención de la enfermedad mediante vacunación se erige como una alternativa idónea para controlar la RA sin perder productividad y ajustándose a los requerimientos legislativos.

La vacuna RHINISENG (Hipra) es la vacuna registrada en el mercado europeo con la indicación para el control de la RANP y la RAP (EMA/602473/2010). El objetivo de este estudio es demostrar la eficacia de RHINISENG frente a B. bronchiseptica en lechones de una granja comercial con sospecha clínica de RANP en la transición.

Para ello se comparó la seroconversión en madres y lechones, así como las lesiones en cornetes y los parámetros productivos de los lechones del grupo de cerdas vacunadas frente al grupo no vacunado.

MATERIALES Y MÉTODOS

Características de la explotación

El estudio se ha llevado a cabo en una granja comercial de dos fases (maternidades y transición) con un censo aproximado de 550 cerdas reproductoras y 2.400 lechones en transición. En cuanto a su estado sanitario, la explotación era libre del síndrome reproductivo y respiratorio porcino y tenía controladas las principales patologías respiratorias (gripe porcina, enfermedad de Aujeszky, pleuroneumonía porcina y neumonía enzoótica).

La granja fue seleccionada en función del historial de signos clínicos compatibles con RANP en los lechones de un día a ocho semanas de vida. La sintomatología observada eran toses y estornudos, junto con un aumento de los animales con retraso en el crecimiento. Mediante el muestreo de lechones y cerdas se confirmó por serología y PCR que el rebaño era positivo a B. bronchiseptica y negativo a P. multocida. La información disponible permitió confirmar que en la granja había un problema clínico de RANP.

Diseño experimental

Se realizó un estudio ciego y aleatorizado de campo controlado con un grupo paralelo sin vacunar. Para ello se seleccionaron ocho cerdas reproductoras de primer y segundo ciclo que no habían sido vacunadas previamente frente a RA y que se clasificaron al azar en dos grupos:
■■ Grupo vacunado (GV): cuatro cerdas fueron vacunadas con la vacuna comercial RHINISENG siguiendo el programa vacunal descrito por el fabricante.
■■ Grupo no vacunado (grupo control, GC): cerdas fueron inoculadas con 2 ml de PBS como placebo.

Parámetros analizados
  • Prevalencia de B. bronchiseptica
    Se evaluó la presencia de B. bronchiseptica mediante PCR en secreciones nasales de 4-5 lechones por camada a 1, 7, 21, 46 y 67 días posparto (dpp).
  • Presencia de anticuerpos en cerdas y lechones
    La presencia de anticuerpos durante la selección y la respuesta serológica frente a B. bronchiseptica y P. multocida tras la vacunación fueron evaluadas mediante la técnica de microaglutinación en placa (MAT) y un kit de ELISA comercial, respectivamente.
  • Evaluación de la sintomatología clínica y las lesiones en cornetes
    La evaluación de la sintomatología clínica respiratoria fue evaluada diariamente durante la lactación y transición.
    A las 6,5 semanas de vida se realizó el examen macroscópico de las lesiones en cornetes de 10 lechones sacrificados aleatoriamente de cada grupo y se tomaron muestras de los mismos en formol al 10 % para su posterior estudio histopatológico.
  • Evaluación de los parámetros productivos de los lechones                                                                                                                      Se comparó el peso de las camadas y la ganancia media diaria (GMD) de los dos grupos de lechones el día del parto y a los 21, 46 y 67 dpp.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El control de la RA mediante vacunación se fundamenta en la inmunización de las cerdas gestantes, lo cual permite prevenir el desarrollo de la enfermedad en su descendencia tras la ingestión del calostro.

Este estudio muestra los efectos de la vacuna RHINISENG en una granja comercial, un escenario con problemas clínicos causados por B. bronchiseptica en las fases de maternidad y transición.

Los resultados mostraron la colonización progresiva de las narinas de los lechones por la bacteria en ambos grupos (figura 1), y se alcanzó el mayor porcentaje de lechones positivos a 46 dpp (52,38 % y 100 % animales positivos en el GV y GC, respectivamente). El porcentaje de lechones positivos por PCR procedentes del GV fue significativamente inferior que el del GC a 21 y 46 dpp (figura 1).

Estos resultados concuerdan con los publicados previamente, que describen que la vacunación no elimina la colonización del tracto respiratorio por parte de B. bronchiseptica. Sin embargo, en este estudio se detecta una disminución en el porcentaje de animales infectados en camadas de cerdas vacunadas y, consecuentemente, una disminución en la excreción de la bacteria.
Dado que la vacuna tiene valencias frente a los dos principales agentes de la RA (B. bronchiseptica y P. multocida), se han evaluado ambas respuestas serológicas.

Al inicio del estudio todas las cerdas eran seropositivas frente a B. bronchiseptica (título medio de 1/96), algo probablemente asociado a la circulación de la bacteria en la explotación. Tras la vacunación se observó un incremento en el título de anticuerpos en ambos grupos, que se mantuvo hasta el día del parto (figura 2A). Cabe destacar que este incremento fue significativamente superior en el GV que en el GC. Los niveles de anticuerpos del GV eran entre cinco y 11 veces superiores a los del GC, destacando que el día del parto eran siete veces superiores. El calostro de las madres vacunadas tenía un título siete veces superior frente a B. bronchiseptica que el del GC. Asimismo, los lechones de cerdas vacunadas tenían un título de anticuerpos 17 veces superior a los lechones de madres no vacunadas (figura 2B). Las diferencias del título de anticuerpos en los lechones de cada grupo fueron significativas hasta 46 dpp. Estos resultados indican que a mayor nivel de immunoglobulinas séricas en la cerda, mayor cantidad de inmunoglobulinas en el calostro y, consecuentemente, en el suero de los lechones.

A diferencia con B. bronchiseptica, al inicio del estudio todas las cerdas carecían de anticuerpos frente a P. multocida, y las cerdas del GC no seroconvirtieron a lo largo del mismo. Solo se observó seroconversión en el GV tras la vacunación, con el 100 % de animales seropositivos de los 27 dpv hasta el final del estudio (5 dpp). De la misma manera, todos los calostros el día del parto y los sueros de los lechones del GV fueron positivos frente a P. multocida hasta 46 dpp.

En lo que respecta a la eficacia clínica no se observaron signos clínicos ni alteraciones del estado general compatibles con RA en los lechones de ninguno de los grupos, coincidiendo con la forma crónica de la enfermedad en animales con inmunidad pasiva. Sin embargo, los animales sí mostraron alteraciones macroscópicas y microscópicas de los cornetes nasales, que se compararon entre los dos grupos.

El análisis fue realizado en el periodo en el cual se ha documentado la mayor prevalencia de las lesiones en cornetes nasales debidas a B. bronchiseptica. Se observó un menor porcentaje de lechones afectados en el GV que en el GC. Además estas lesiones presentaban una menor gravedad (p <0,1) a favor del GV (tabla 1).

Así mismo, el análisis histopatológico de las alteraciones óseas mostró una mayor afectación del GC en cuanto a número de lechones con lesión y grado de lesión (tabla 1). Por último, la presencia de B. bronchiseptica en la cavidad nasal de todos los animales analizados excepto uno permite suponer que era el agente asociado a las lesiones observadas.
Finalmente, la evaluación de los parámetros productivos (peso medio del lechón y la GMD) permitió observar mejores resultados en el GV que en el GC (tabla 2).

Estos resultados confirman que la infección con B. bronchiseptica en una explotación comercial provocan alteraciones de los parámetros productivos de los animales, coincidiendo con resultados publicados previamente, que observaron una disminución de la GMD en animales infectados experimentalmente con B. bronchiseptica.

CONCLUSIONES

En este estudio se ha demostrado la eficacia de la vacuna RHINISENG para el control de los problemas de B. bronchiseptica en una granja comercial en la fase de transición, mediante evaluaciones laboratoriales, clínicas y productivas en lechones. El conjunto de resultados a favor de GV indica que la vacunación de las cerdas ha permitido la protección de su descendencia frente a B. bronchiseptica, a través de una inmunidad pasiva en el calostro. Los niveles de anticuerpos transferidos a los lechones del GV fueron suficientes para protegerlos frente a la enfermedad. Estos mostraron menor prevalencia de la bacteria en narinas, disminución en la aparición de lesiones características de RANP a las 6,5 semanas de vida y mejor comportamiento productivo a final de transición (peso medio lechón y GMD) que los lechones del GC. Por tanto, se confirma en este estudio el papel clave que desempeña la vacunación de cerdas gestantes en la protección de los lechones frente a la RANP y se postula como una alternativa eficaz al uso profiláctico de antibióticos.

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