La agresividad en los cerdos y sus consecuencias sobre el bienestar

La agresividad en los cerdos y sus consecuencias sobre el bienestar

Autores: P. Llonch, E. Mainau, D. Temple, X. Manteca

Fuente: www.fawec.org (Farm Animal Welfare Education Centre – Centro de Educación en Bienestar de Animales de Producción)

La agresividad en los cerdos es un comportamiento natural que se produce cuando se mezclan animales desconocidos para establecer la jerarquía. Las agresiones son desde amenazas o encuentros agresivos sin contacto, hasta agresiones con contacto que pueden provocar heridas. En las explotaciones porcinas, la mezcla de animales es una práctica común; las agresiones pueden ocurrir en repetidas ocasiones, conllevando consecuencias negativas sobre el bienestar tales como estrés, heridas y en algunas ocasiones, incluso la muerte del animal. Así pues, para mejorar el bienestar animal, deben implementarse estrategias para prevenir o reducir las interacciones agresivas entre los cerdos.

¿Por qué se producen las agresiones en los cerdos?

Los cerdos son animales gregarios y su estructura social está basada en la relación de dominancia – subordinación para establecer la jerarquía. La razón de esta organización social es establecer un orden para acceder a los recursos cuando éstos son limitados. La formación de la jerarquía se basa en la relación de dominancia – subordinación y ocurre tras la mezcla de animales desconocidos, y a lo largo de las 24-48 horas siguientes.  Los cerdos utilizan las agresiones para establecer la relación de dominancia-subordinación. La escasez de recursos tales como la comida, el agua o el espacio para descansar facilita la competencia y las peleas. Por ejemplo, cuando el pienso está restringido, los cerdos dominantes accederán primero a la comida, y los seguirán sus subordinados.

En un grupo de cerdos, una vez establecida la jerarquía, las agresiones disminuyen drásticamente. Sin embargo, cuando el grupo cambia, la jerarquía se rompe y es necesario restablecer la relación de dominancia-subordinación. La mezcla de cerdos es una de las situaciones más comunes en las que la jerarquía se rompe y provoca el aumento de agresiones. En las explotaciones porcinas, las agresiones debido a la mezcla de animales tienen lugar en distintas ocasiones, tales como al destetar, cuando se transportan cerdos a otras granjas o al matadero y durante la formación de grupos en cerdas gestantes. En cualquier caso, el objetivo de la mezcla es obtener grupos de animales lo más homogéneos posible en edad y peso.

Factores implicados en la agresividad de los cerdos

En un grupo de cerdos, el grado de agresividad viene determinado por:

  • Agresividad individual y temperamento: El temperamento consiste en las diferencias individuales en el comportamiento, que son estables en diferentes situaciones y a lo largo del tiempo. Los animales más temperamentales son más propensos a ser agresivos. La agresividad es hereditaria y existen algunos genes (NR3C1 y AVPR1B) que han sido asociados a la agresividad.
  • Peso corporal: Influye en la percepción de un individuo sobre sus posibilidades de ganar una pelea. Así pues, los animales más pesados se sienten más seguros de sí mismos y participarán más a menudo en peleas. Además, la intensidad de las agresiones es mayor cuando los animales tienen pesos parecidos.
  • Sexo: El comportamiento agresivo está mediado por factores endocrinos asociados al sexo, lo que hace que los machos sean generalmente más agresivos que las hembras.

Las agresiones en los cerdos también pueden verse afectadas por las condiciones de alojamiento. El espacio es un recurso, pero también puede ser un facilitador cuando los cerdos interaccionan, lo que puede resultar en agresiones. En este sentido, tanto el espacio como la densidad juegan un papel fundamental. Las altas densidades permiten interacciones sociales entre compañeros, tanto positivas como negativas, de manera que el número total de agresiones puede aumentar. Por ejemplo, algunos estudios demuestran que reduciendo la densidad al 50 por ciento, las agresiones disminuyen a un tercio los valores iniciales. Al mismo tiempo, la disponibilidad de espacio es también determinante; áreas más grandes pueden ayudar a los animales agredidos a huir del agresor, y reducen el número de agresiones negativas.

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Implicaciones para el bienestar de los cerdos

Las agresiones son muy estresantes para los cerdos, especialmente durante las peleas donde hay una gran movilización de reservas de energía. El estrés inducido por las agresiones provoca inmunosupresión, lo que reduce la capacidad del animal para protegerse contra los agentes infecciosos amenazantes y aumenta el riesgo de enfermarse. El destete es uno de los momentos más estresantes de la vida de un cerdo, sobre todo por las agresiones producidas durante la mezcla de lechones desconocidos. Existe una asociación entre la reducción de la inmunocompetencia en el destete con un aumento de las enfermedades gastrointestinales tales como la diarrea. El estrés inducido por las agresiones también puede provocar la disminución del consumo de alimento, y en consecuencia una disminución en el crecimiento de los animales.

Las heridas tienen consecuencias sobre el bienestar animal, ya que son una fuente de dolor. Las agresiones, sobre todo las producidas en peleas severas, pueden provocar des de lesiones leves en la piel hasta lesiones graves que alcanzan los tejidos por debajo de la piel. Un ejemplo sería las lesiones en la vulva en cerdas gestantes alojadas en grupo y provocadas durante las agresiones en el momento de las comidas. Además del dolor, las heridas y lesiones son una amenaza para la salud del animal, ya que pueden infectarse y provocar enfermedades tales como la septicemia y, eventualmente, la muerte. La implantación de medidas preventivas para reducir la agresividad en los cerdos puede disminuir la aparición de enfermedad y en consecuencia el uso de tratamientos contra estas enfermedades, tales como los antibióticos y los analgésicos.

En cerdas gestantes alojadas en grupo, las agresiones que se producen durante el primer mes de gestación han sido asociadas con abortos. Esta es la razón por la cual, en algunas normativas sobre bienestar (p.e. Directiva 2008/120/EC del Consejo Europeo), las cerdas gestantes pueden alojarse en jaulas durante cuatro semanas después de la inseminación. Sin embargo, después de este periodo, no hay ninguna evidencia que demuestre que las agresiones entre cerdas influyan en el rendimiento reproductivo.

Estrategias para prevenir las agresiones en los cerdos

Las agresiones al destete pueden prevenirse si los lechones se socializan durante la lactación. La socialización temprana durante las dos primeras semanas después del nacimiento mejora las habilidades sociales de los lechones y reduce las interacciones agresivas en futuras mezclas. Por ejemplo, un estudio indica que los lechones procedentes de camadas mezcladas durante la lactación tuvieron menos lesiones en la piel cuando se mezclaron al destete, que los lechones procedentes de una misma camada. Otra estrategia para reducir las agresiones al destete sería el uso de feromonas maternales sintéticas. Diferentes estudios demuestran que las feromonas reducen el número de lesiones en la piel, así como el tiempo que los animales se pelean.

En cerdas gestantes alojadas en grupo, las agresiones pueden prevenirse minimizando los cambios en la estructura social del grupo. Sin embargo, esto no siempre puede lograrse ya que las repeticiones del celo pueden provocar cambios en los grupos de cerdas. Además, algunas granjas utilizan cerdas alojadas en grupos dinámicos, donde los flujos de entrada y salida de cerdas en el grupo es constante. En este caso, las agresiones pueden disminuir si el manejo de las cerdas se realiza mediante lotes, y no de forma individual. De forma alternativa, el manejo de los recursos ofrece la posibilidad de reducir las agresiones, ya que éstas sobre todo ocurren cuando el acceso a los recursos (p.e. la comida) es limitado. Las cerdas gestantes normalmente están restringidas, lo que acentúa este problema. Hay evidencias que demuestran que dar alimento ad libitum durante la mezcla de animales reduce las lesiones graves en de la piel, lo que indica que se producen agresiones menos intensas. Por otro lado, las estaciones de alimentación electrónicas con protección (las cerdas pueden comer sin ser desplazadas) es también una alternativa, aunque más costosa que los sistemas de alimentación en grupo. La presencia de un verraco enjaulado y visible, cercano al grupo de cerdas también pude ayudar a reducir el número de interacciones agresivas, probablemente debido al papel dominante del verraco sobre el grupo de cerdas.

Existen otras estrategias que se pueden aplicar a lo largo de todas las fases de la producción porcina (p.e. cría de lechones, cerdos de engorde y cerdas gestantes). Por ejemplo, el diseño del corral puede facilitar que los cerdos agredidos se escondan o escapen del agresor. Ejemplos de esta estrategia seria la presencia de barreras en el corral, o la presencia de suelos en niveles diferentes.

En momentos de máxima agresividad, también se puede proporcionar material de cama fresco (p.e. paja). Sin embargo, aunque su eficacia ha sido demostrada en algunas circunstancias, no ha tenido éxito para prevenir las agresiones a largo plazo.

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